Prueba Cicloturista Vitoria BH

Justo lo que esperaba…

9/6/2018 – Vitoria-Gasteiz

Confiaba en que esta carrera no me iba a defraudar y no lo hizo. Es realmente fácil resumirla; 204 km, desnivel acumulado 3474 metros, precioso recorrido y organización perfecta. Así de sencillo.

Volviamos a participar en una cicloturista y es que desde la Cicloturista de Zarautz del 22/05/2016 no lo habia hecho. Y con la excusa de preparar la próxima edición de la Brevet Luchon-Baiona de 325 km, esta marcha nos venía al pelo.

De hecho el origen de esta prueba esta precisamente en ello. Los creadores de esta prueba, la idearon con el fin de poder preparar la citada carrera y de hay la fecha seleccionada, 2 semanas antes de la Brevet.

Asi pues, el 25 de Junio de 1961, se organizó la primera Prueba Cicloturista Vitoria, aunque llamandose “Prueba Ibisate”. Ya en 1965 sería la III Prueba Cicloturista Vitoria, el nombre actual.

Aquello de montar una prueba de cicloturismo en Vitoria de 250 Kilómetros, con cinco puertos de montaña, debería ser preparación, entrenamiento para luego a los 15 días acudir a la clásica del calendario francés del Sud-Oeste, La Bayonne-Luchon, con 325 Kilómetros, 5.800 metros de desnivel por los puertos de Oskitz, Aubisque, Solour, Tourmalet, Aspin y Peirosurde.

Ideal así pues, participar en esta prueba pensando también en la Luchon-Baiona de dentro de dos semanas.

Unos 500 participantes tomábamos la salida a las 08:00 horas de la mañana con cierta incógnita en cuanto a la climatología, pues aunque lucía el sol, se esperaba alguna que otra tormenta.

Así como en otras cicloturistas, el ritmo suele ser alta desde la salida, en esta, quizás por la distancia, suele ser algo mas tranquila aunque como siempre cada una marca su propio ritmo.

Así nos la tomamos nosotros, con la idea de ir agrupados en pelotones con un ritmo similar al nuestro. Ello nos permitió disfrutar del recorrido pero por otra parte es algo que marca definitivamente la carrera. Carreteras comarcales con buen asfalto por zonas verdes, y apenas trafico. Algo que que me resultó realmente agradable.

En cuanto al perfil, varias ascensiones aunque a excepción del puerto de La Herrera no resultaron muy exigentes.

 

Tras la primera ascensión a Urbasa, la lluvia hizo acto de presencia coincidiendo con el descenso y la temperatura era algo mas baja. Con eso de que estamos en Junio, no llevaba nada de ropa de abrigo que hubiera agradecido.

En el alto de Urbasa ya nos encontramos con el primero de los tres cuatro avituallamientos. Perfecto en cuanto a ubicación y contenido. Y es que cada vez los organizadores van cuidando mas los detalles y ya no solo te ofrecen información previa acerca de lo que te vas a encontrar en el, si no que ademas te dicen donde estarán ubicados cada alimento o bebida e incluso la circulación de las bicicletas y deportistas en el mismo.

 

En cuanto a la marcha, íbamos enlazando ascensiones, unas mas asequibles y otras no tanto, aunque el paso de los kilómetros siempre va desgastando y cualquier “tachuela” se puede convertir en algo complicado.

En el kilómetro 115 y coincidiendo con el avituallamiento líquido, aproximadamente 135 (según la información que me facilitaron) tomaban un “atajo” para evitar afrontar la parte mas dura del recorrido (Altos de Korres, Alto de San Román, Alto de La Aldea, Puerto de Herrera y alto de Zaldiaran), con lo que ademas sea ahorraban unos cuantos kilómetros.

Nosotros íbamos afrontando poco a poco cada ascensión con ganas de afrontar la Herrera que nunca antes había subido. Una vez en el, 5,5 km al 8,6% de media aunque con unas rampas por encima de los 13-15% donde las ruedas se agarraban al asfalto de lo lindo.

Incluso pude ver como algún que otro ciclista subía la Herrera enganchado “literalmente” al coche de algún amigo!

El puerto de la Herrera servia para llevar acabo el único tramo cronometrado de la marcha. Una vez arriba parecía todo hecho, aunque quedaba una ultima ascensión (Zaldiarán) que sin ser dura, el desgaste de los kilómetros realizados hizo que nos pareciera que “sobraba”. Pero tan solo quizás fue que dabas por hecho que con la Herrera hecho, ya estaba todo el pescado vendido.

Tras esta ascensión el tramo final para llegar a Vitoria. Es fácil ver a la mayoría de ciclistas en solitario, ya con los grupos muy rotos, si bien es muy interesante tratar de ir en compañía en esta parte final si no quieres castigarte aun mas.

Finalmente en Vitoria, feliz de retomar esta practica deportiva que generalmente siempre me aporta sensaciones gratificantes.

Agradecer a la Sociedad Ciclista Vitoriana la organización de esta Prueba Cicloturista de Vitoria que hizo un despliegue de medios casi profesional e hizo que todo saliera a las mil maravillas.

El post-carrera tambien un lujo:

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