Luchon-Bayona

Muchos errores…

23/06/2018 – Luchon (Francia)

Cuando en 1910 el periodista del diario francés l’Auto, Alphonse Steinés, cruzó a duras penas el Col del Tourmalet, y envió a su jefe y patrón del Tour en aquella época, Henri Desgrange, el famoso telegrama Atravesado Tourmalet. Muy buena ruta. Perfectamente practicable”, la historia del ciclismo cambió para siempre.

Historia de la prueba Luchon-Baiona

Pese a haber sufrido para cruzarlo entre la nieve, decidió decirle a su jefe que el Tourmalet se puede subir en bici.

Y su jefe le creyó. Para entonces el Tour, creado en 1903, estaba en horas bajas debido a que las etapas eran siempre llanas y ya no acaparaba la atención de la gente como en las primeras ediciones. Y ese mismo año, en el Tour de Francia, se corrió la primera etapa pirenaica de la historia. El recorrido de aquella etapa fue brutal: Luchon – Bayonne, de 325 kms y los puertos de Peyresourde, Aspin, Tourmalet y Aubisque en la primera mitad de la etapa. Después, muchos sube y bajas a través de lo pirineos vasco-franceses hasta la localidad costera.

Aquella etapa, disputada el 21 de julio de 1910, dio el banderazo de salida a las 3:30 de la mañana. Aquella fue una etapa llena de anécdotas. Gustave Garrigou, por ejemplo, fue el único que subió el Tourmalet sin bajarse de la bici, por lo que recibió un premio. Octave Lapitze fue el primero en ascender los tres primeros puertos de la jornada, Peyresourde, Aspin y Tourmalet.

Pero en el Aubisque entra en escena otro ciclista, François Lafourcade, que tras una gran ascensión, y al borde del desfallecimiento, nos dejó otra frase para la historia del ciclismo: “Son Uds. unos asesinos”, dijo a los organizadores en la cima. En el descenso Lapitze lo cogió, tras perder 15 minutos en la cima, y se fue sólo hasta Bayona. Venció Lapitze, con un tiempo total de 14 horas y 10 mins. Y también se llevó el Tour.

Dejando de lado a los profesionales, años después se creó la marcha cicloturista Luchon – Bayonne, que rememora dicha etapa. Ahora se celebra cada dos años, sobre el mismo recorrido de aquella etapa. Se puede completar en uno o dos días, aunque los más osados optan por intentarlo en una sola jornada.

Y esa era precisamente mi intención. Hacerla en 1 solo día. Para ello contaba como siempre con la compañía de mi compañero de fatigas Juanma. No sabemos decirnos “no”.

Desde luego no llevaba kilómetros en mis piernas como para afrontarla con garantía, pero las buenas sensaciones que había tenido en las cicloturistas de Vitoria BH e Irati Extrem me habían dado un buen chorro de ánimo.

Una de las cosas que mas caracteriza esta prueba, entre otras, es la complicada logística que conlleva. No es una prueba con recorrido circular y ademas la distancia entre los puntos de salida y llegada es de 320 kilómetros. Tampoco es una cicloturista al uso, pues es pocas te encontrarás en la necesidad de afrontar mas de 100 kilómetros sin avituallamiento alguno.

Por otra parte se trataba de una Brevet  lo que ya de por si la diferencias de cualquier otra.

Resumiendo la logística, la organización te ofrece con la inscripción alojamiento en Lucho y transporte has allí desde Bayona, incluida la bicicleta. Eliges hacer la etapa en 1 o 2 días y recoges tus pertenencias en Bayona. Visto así, hasta es fácil.

Nuestra intención, ya que se trataba de una brevet, era hacerla “tranquilos” intentando disfrutarla pero eso si en un día. Siempre me ha gustado las pruebas nocturnas y durante algunas horas preveiamos que la haríamos de noche.

Y por aqui, se asuma ya uno de mis primeros errores. Para llevara acabo esa estrategia debes ir con esa mentalidad realmente grabada en tu cabeza. Cosa que no ocurrió y sin querer la afronté como una cicloturista mas.

Sobre el recorrido poco hay que decir, se presenta solo.

El itinerario paraafrontar estos 330 km y 6200 metros de desnivel positivo era el siguiente:

LUCHON – Col de Peyresourde – Arreau – Col d’Aspin (C1) – Ste-Marie-de-Campan – Col du Tourmalet (C2) – Luz-St-Sauveur – Argelés-Gazost – Col du Soulor (C3) – Tunnel du Litor – Col d’Aubisque – Gourette – Laruns – Louvie-Juzon – Arudy – Oloron (C4) – Tardets – Mauléon – Col d’Osquich (C5) – Irissary – Bonloc – Cote de Bonloc – Hasparren – Constantinra – Briscous – BAYONNE


La verdad es que tenia ganas de subir el mítico Tourmalet aunque pude comprobar que para nada era el mas duro de todos.

En Bayona, recogimos las acreditaciones y cargamos las bicicletas.

Nos regalan un maillot conmemorativo de la prueba que a mi personalmente me gusto mucho.

Dormimos en Luchon en habitaciones compartidas, tras una ligera cena que nos ofrecía el albergue. La localidad de Luchon es una ciudad termal situada a 600 metros de altitud pero que como muchas otras ciudades francesas que he conocido, me transmitía una sensación de haber tenido mejores épocas, con casas bonitas pero viejas o descuidadas, y una sensación de tristeza. He de decir, eso si, que la calle principal era bastante agradable con comercios a ambos lados y curiosamente un telesilla que te sube a la estación de Luchon Superbagneres, a un paso de la frontera Hispano-Francesa por el famoso puerto del Portillón que comunica con el valle de Arán.

A las 6 de la mañana ya podías comenzar la salida. Lo curioso es que no todos salían a esa misma hora, pues podías retrasar tu salida un poco mas si por ejemplo hacías la prueba de dos etapas.

Una de nuestras grandes dudas, en cuanto a logística se refiere, era si llevar mochila o no. Con tantos kilómetros por delante y pocos avituallamientos es necesario llevar cosas “por si acaso”. Habiamos visto en alguna foto de ediciones anteriores que algunos llevaban y no nos pareció mala opción. Fue mi segundo error.

Muchos llevaban equipo de apoyo, con amigos y familiares con coche o furgoneta que les llevaban todo lo necesario y que se iban apostando por diferentes pasos del recorrido. Nos dimos cuenta de ello cuando nada mas salir, veíamos que la gran mayoría de los participantes iban “con lo puesto”, el maillot y poco mas. Nosotros en cambio cargados como mulas.

Y comenzó la aventura, nunca mejor dicho.

No voy a centrarme en cada una de las ascensiones, pues cada una te trasmite algo diferente siempre rodeadas de un mayor o menor nivel de dureza y sufrimiento. Esto es algo de deberéis vivir vosotros mismos.

Pero si os contaré que ya en el primer puerto del Peyresourde sabía que la aventura se iba a poner muy cuesta arriba. El calor que ya empezaba a hacer, la altitud quizás y mi mala preparación de las últimas semanas, empezaron a hacer mella en mi. Cada puerto me costaba mas, y aún así los iba pasando como podía. De manera especial, el calor golpeándome en la nuca durante horas en cada ascensión, me fatigo mucho, no ayudando en nada la mochila que llevaba en mis espaldas.

De todos ellos, el Tourmalet por su longitud y el calor que pase, pero de manera especial el Col du Soulor, me parecieron los mas exigentes.

Llegué a pasarlos a pesar de ello, pensando que después en el terreno mas llano hasta Bayona me iría recuperando. Pero no fue así. Este tramo de muchos kilómetros es literalmente un rompepiernas y ademas seguía haciendo mucho calor pasándome factura cada vez mas. Cuando llevábamos unos 200 kilómetros, mi cabeza y mi cuerpo dijeron “ya”. No podía seguir. Me encontraba entre las localidades de Oloron y Tardet. No podía seguir las ruedas de las grupetas que venían por detrás y eso me obligaba a ir solo y a retrasar la marcha de mi compañero. Le liberé de ello y el pudo seguir hasta completarla.

El problema entonces era como salir de allí. No tenía vehículo de apoyo y la organización no ofrece ninguna opción para los retirados. Vamos que te buscas la vida. Sabia que era así y no había problema, salvo el de buscar como hacerlo.

Por suerte, pensamos que quizás algún vehículo de apoyo de otros ciclistas que llevaran nuestro ritmo podría ser una solución. Hablamos con una pareja de Vizcaya que seguía a tres amigos suyos y acertamos de pleno.

Su amabilidad fue absoluta y llegué incluso a disfrutar de las horas que viaje con ellos. Por suerte mi compañero hizo grupeta con los ciclistas a los que seguían y por tanto, yo seguía aunque no en bicicleta a mi compañero hasta llegar a Bayona. Eso si que al menos salió redondo.

Han debido pasar muchos días para valorar en su justa medida esta carrera, y simplemente me pareció “brutal”.

Una carrera para la reflexión sobre el esfuerzo, potencial del ser humano y la superación de los limites del cuerpo humano.  La Luchón-Bayona ha dejado en mi paisajes, recuerdos y sentimientos que no olvidaré.

Como sabréis por otras experiencias que hemos contado, intentamos no repetir ninguna prueba en la que hayamos participado, buscando nuevos lugares y sensaciones, pero en esta prueba “me he dejado” algo.

No se explicarlo pero me gustaría volver a hacerla. Tan solo me ha ocurrido esto con otra prueba también celebrada en Francia (parece que no se me da bien este país) como es el Altriman.

Mas información sobre la Luchon Baiona

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